miércoles, 12 de mayo de 2010

Papeles pintados, cómo empapelar y cómo calcular los rollos.

El papel pintado estuvo de moda hace muchos años, después permaneció en desuso durante algún tiempo y finalemente, hoy en día, vuelve a ser un elemento decorativo de gran actualidad.


Existe una gran variedad de papeles pintados. Podemos elegir entre papeles pintados lisos, con estampados, de dibujos grandes y llamativos, de colores suaves y neutros o vivos y estridentes... también depende de la función que queremos que desempeñe el papel, nos decantaremos por un modelo u otro.



Pero además tenemos una gran variedad de tipos de papeles; el papel pintable, el vinílico que lo hace impermeable, los gofrados o vinilizados que son similares a los anteriores y con menos resistencia, el papel de corcho, los papeles texturados para tapar mperfecciones en las paredes, papeles en base a fibras textiles, papel acolchado...


Puede encontrar papeles con certificado ignífugo, lavables y resistentes a la luz del sol, antimanchas y antihumedad. Algunos presentan tratamientos que repelen el polvo, la suciedad y la humedad. Y los papeles de celulosa cien por cien, a veces incorporan un tratamiento antibacterias.


Sobre paredes con yeso nuevo y en buen estado, el trabajo de preparación consiste en eliminar todas las asperezas (goterones de yeso, etc.). Para ello se raspan los más grandes con un rascador y luego se acaba pasando papel de lija por toda la superficie.


Sobre superficies ya empapeladas, si el papel está perfectamente adherido, siempre podrá encolarse un papel nuevo sobre otro viejo. Sin embargo, no es recomendable rebasar el límite de tres capas de papel. En caso de que la superficie esté defectuosa, debe arrancarse el papel viejo. Para ello, mojar copiosamente la superficie con ayuda de una esponja o una brocha, y mejor emplear agua caliente a la que se puede añadir un producto que facilite el arranque del papel viejo.


Para calcular el número de rollos que vamos a necesitar, primero medimos el perimetro de la estancia que queremos empapelar, excluyendo la anchura de puertas y ventanas. A continuación se cuenta cuantas veces la anchura útil del rollo se halla contenido en el perimetro obtenido (generalmente el ancho útil de los rollos son de 0,53 cm de ancho). Se calcula cuantas veces la altura de una tira de papel tendrá que cortarse de la longitud de cada rollo. Después se divide la primera cifra por la segunda (el largo de los rollos son de 10,05 m de largo).


Ejemplo para empapelar una habitación: Obtenemos un perímetro de 25 m, que divido por la anchura útil del rollo (o,53), el resultado da 47 veces dicha anchura. La longitud del rollo es de 7 m, que dividida por la altura que se ha de colocar (supongamos que la pared tiene 3 metros de alto) nos da 2 tiras por rollo. El número de rollos necesarios será 47 : 2 = 24 rollos. Este número tendrá que ser aumentado para tapizar la parte superior e inferior de las ventanas, así como la superior de la puerta.


Muy importante: Hay que mirar bien que todos los rollos sean de la misma tintada, ya que sino podría variar el color de un rollo con otro y también hay que tener muy en cuenta si empapelamos con motivos estampados, el case del dibujo para que a la hora de colocar una tira al lado de la otra los dibujos queden bien emparejados.