viernes, 18 de junio de 2010

Riego automático

El sistema más recomendable para regar un jardín es mediante una instalación de riego automático. Sale un poco más caro que uno con apertura manual de llaves, pero merece totalmente la pena. Las razones son:


. Puede programarlo para que riegue exactamente los días de la semana que quiera y el tiempo que desee cada vez. Por ejemplo, lunes, miércoles, viernes y domingo de 7 de la mañana a 07:30.

. Ahorra tiempo y trabajo. No hay que molestarse en abrir y cerrar llaves, ni cambiar aspersores de sitio.

. El agua se distribuye uniformemente, gracias a los aspersores y difusores bien regulados y fijos.

. Se puede regar por la noche o al amanecer. A esas horas hay menos viento, al césped le cae mejor puesto que hace tanto calor, se pierde menos agua por evaporación y además hay más presión en la red.

. El riego automático es apto para todo tipo de emisores: aspersores, difusores, goteo, cintas de exudación, microaspersores y riego subterráneo.

Lo más cómodo y seguro es encargarlo a una empresa de riegos competente.

Los componentes de un riego automático constan de:

. Un programador que lo que hace es dar órdenes de apertura y cierre a las electroválvulas, se le indica los días de la semana que hay que regar y cuanto tiempo cada riego.

. Electroválvulas. Se abren y cierran cuando el programador le da la orden.

. Cables. Conectan las electroválvulas al programador. Deben ser con doble o triple protección contra humedad. Por su bajo voltaje de funcionamiento (24V), no son peligrosos y no es necesario meterlos en un tubo, sino que se pueden enterrar junto a las tuberías de riego.

. Arquetas. En ellas van las electroválvulas. Generalmente son de plástico y las hay individuales o con capacidad para varias electroválvulas.

. Tuberías de polietileno (PE) o de PVC. Para riegos, lo mejor es emplear tuberías de polietileno. El PVC es mucho más incómodo de trabajar. En el caso del PVC las uniones se hacen con un pegamento especial. Las tuberías y accesorios de polietileno se enroscan rápidamente.

. Piezas especiales como codos, tes, enlaces, reducciones, etc.

. Reductor de presión. Para riego por goteo, muchas veces es necesario reducir la fuerza del agua. Puede hacerse con una simple llave o con un dispositivo llamado reductor de presión. Hay modelos complejos para instalaciones grandes y otros muy sencillos, como el de la foto.

. Emisores de riego. Aspersores, difusores, tuberías de goteo, cintas de exudación, riego subterráneo, microaspersores.

El agua normalmente se toma de la que llega de la red general de abastecimiento a la vivienda, sacando una derivación para el riego. Si no, el suministro puede ser de un pozo o el de un aljibe o depósito equipados con bomba. Hay que determinar dos datos: la presión y el caudal del agua que se disponga.

La presión del agua que llega a las viviendas suele ser, en general, suficiente para levantar aspersores y no habrá problema en este aspecto para jardines pequeños y medianos (normalmente). Los diferentes modelos de aspersores y difusores tienen entre sus características técnicas, el intervalo de presiones a la que funciona. Los difusores requieren menos presión para funcionar que los aspersores.

Si faltase presión no se podría regar a menos que se elvase mediante una bomba. La presión se puede medir con un manómetro, todos los fontaneros lo tienen.

Para riego por goteo, el problema es el exceso de presión y habrá que reducirla a la entrada del sector de goteros con reductores de presión o con una llave. El dato de la presión es importante aunque no imprescindible en la mayoría de los casos. Ahora, el caudal es fundamental calcularlo para poder hacer luego la división de sectores de riego.