viernes, 21 de enero de 2011

Puertas acorazadas

Son las mejores puertas y las más seguras, suponen un grado muy alto de seguridad y aportan mucha confianza. El sistema que aportan estas puertas es muy completo y está presente en todos los puntos a reforzar. Por ejemplo, el cerco de la puerta está forrado con una chapa de acero de un espesor mínimo de 2,5 mm.; por su parte, la estructura interna de la hoja es también de acero, forrado de madera o metal. Las bisagras son siempre de tipo anti-palanca y pueden ir soldadas (mayor protección) o atornilladas. Estas puertas son la mejor elección para casas individuales o adosadas, que tengan objetos de valor dentro, que vayan a estar deshabitadas en períodos más o menos largos (segundas residencias) o en las que sus propietarios quieran contar con el máximo grado de confianza.



Si hemos decidido instalar una puerta acorazada en nuestra vivienda, entonces tendremos que fijarnos en una sere de detalles para evitar engaños:

- El marco ha de ser de acero, con un espesor mínimo de 2 mm. en la chapa. Si el espesor es menor, deberá estar provisto de un premarco, también de acero y de 2,5 mm. de grosor mínimo.

- El plinto (parte inferior situada en el pavimento, donde apoya la hoja de la puerta cuando se cierra) será de 2 cm. de grosor como mínimo. Así se evita que se pueda insertar una palanca.

- Las mejores cerraduras son las que llevan sistema antibloqueo (para evitar la inserción de tarjetas u otros medios que abran el pestillo), ganchos anti-palanca de acero galvanizado, un escudo protector que impida que se puedan taladrar y bulones (barras cilíndricas de metal que se insertan en el marco) resistentes a las sierras.

- El cilindro de la cerradura debe llevar un sistema que evite su extracción y una llave anti-copia.

- El número perfecto de pestillos para una puerta acorazada es de nueve; más pestillos implicaría un esfuerzo excesivo para la cerradura, que podría terminar estropeándose.