jueves, 24 de febrero de 2011

Vivir en paralelo en un loft, de CUBE Architecten

Este carismático loft se encuentra en el primer piso de un histórico almacén en el Brouwersgracht, en el centro de la ciudad de Amsterdam. El apartamento ha sido diseñado por Remco Wilcke de CUBE Architecten y su socio Marloes van Heteren de Soluz. Cuando encontraron este espacio, todavía se utilizaba como local y estaba dividido en dos largas y oscuras salas de 100 m2 cada una. Sin embargo, compraron el lugar y esperaron a que les permitieran cambiar su categoría a la de vivienda, lo que se hizo tras presentar el proyecto correspondiente.

Así, en el 2008, el viejo almacén había sido completamente transformado en un carismático loft. Los muros que separaban las dos estancias se abrieron en distintos puntos, lo que permitió que ambas se comunicaran y, al mismo tiempo, que una de las dos habitaciones se reservase a la zona más privada de la casa y la otra, al salón comedor y cocina.

En la intervención se jugó con el contraste, haciendo convivir los suelos y las vigas originales con las nuevas y minimalistas intervenciones. Estas intervenciones, como la cocina y el baño, deberían ser claramente identificables tanto por la forma de su diseño como por sus materiales.

También era muy importante que el espacio estuviera bien iluminado y como la forma del local y el techo relativamente no lo facilitaba, se decidió seguir un esquema de planta abierta.

El baño se convierte en el elemento central de la casa. La pared que lo semi-aisla se construyó de manera que la luz pudiera atravesarlo y actuase como un sutil objeto iluminado por la noche. Para el tabique fueron necesarias casi 1.000 piezas de cristal que guardan un original secreto: son vasos de Ikea pintados de blanco por dentro y unidos mediante pegamento transparente.