lunes, 16 de enero de 2012

Crochet

Si le gustan las creaciones artesanales, puede poner en práctica el crochet (también conocido como ganchillo o croché), y realizar complementos de decoración para su hogar. Le resultará divertido y además le gustará mostrar las cosas que han salido de sus propias manos.



Los famosos "tapetes" que nuestras madres y abuelas tejían cuando éramos pequeños decoraban todos los rincones de nuestras casas. Tapetes sobre los que se apoyaba de todo, macetas, figuras decorativas, jaboneras, jarrones, el frutero…

Son piezas artesanales que fueron tremendamente criticadas durante una época en la que el ganchillo, el punto y demás técnicas derivadas de las agujas, el hilo y la lana no se encontraban a la cabeza de las tendencias decorativas.

Pero todo tiene su momento, y eso que hace algunos años criticábamos sin parar, se ha convertido ahora en una de las corrientes decorativas más buscadas por los amantes del estilo y de la decoración.

Tapetes, mantas, alfombras y demás complementos decorativos que nacían de las agujas y del trabajo de nuestras abuelas, ahora son "lo más" en las tiendas de decoración.

Este invierno el crochet nos ha traído mantas con las que decorar nuestro sofá, el borde de la cama, y con las que taparnos y abrigarnos mientras disfrutamos de una tarde de peli en el sofá.

Utilizando estas técnicas de confección artesanales, podemos crear accesorios y complementos textiles con los que decorar hasta los objetos de decoración más cotidianos, como las tazas de café, a las que podemos poner una bufanda.

La parte más curiosa, más novedosa y también más tradicional del crochet es la confección de muñecos de peluche utilizando las diferentes técnicas del punto. Muñecos tejidos en diferentes colores, con los que decorar las habitaciones infantiles, y que resultan muy suaves y esponjosos, perfectos para los más pequeños de la casa.

La moda es eso que hace de repente a todos nos gusten las mismas cosas, y odiemos otras por igual, también de forma unánime. De acuerdo, no es una ciencia así de exacta, pero si lo piensan, seguro que en su memoria encuentran conversaciones en las que exponían su desagrado hacia algo a lo que años después han acabado sucumbiendo, ¿les ha pasado con el crochet?

Vía: Deco Estilo