viernes, 20 de enero de 2012

El estilo moderno en la decoración

La decoración de estilo moderno, es una tendencia decorativa muy extendida entre los jóvenes, ya que se trata de un estilo ideal para quienes no disponen de mucho tiempo para realizar las tareas del hogar, en particular las de limpieza y por otra parte también requiere de un cierto poder adquisitivo ya que se suele caracterizar entre otras cosas por utilizar accesorios y mobiliario un tanto costosos y exclusivos.



Este estilo apuesta por las líneas rectas, las superficies lisas y la organización, pretende ser práctico y funcional para que gente que como comentábamos antes, no dispone de tiempo para preocuparse y ocuparse del porlvo de los ornamentos.

Se basa en un mobiliario simple, en tonos oscuros de madera o negro, que dan a las habitaciones una impronta elegante y sofisticada. Los colores crudos, blancos y los rojos también forman parte de la paleta cromática moderna, ayudando a destacar las líneas rectas de los muebles que son la esencia de esta decoración.

Una de las alternativas para pintar las paredes, es formando paneles de diferentes colores, es una de las opciones, entre ellas la combinación de blanco y negro suele ser siempre una de las favoritas.
La decoración de estilo moderno no utiliza demasiados objetos decorativos, por el contrario, unos pocos muy bien seleccionados, exclusivos y ubicados estratégicamente en cada habitación.
Esta forma de decoración busca mantener el orden en los ambientes, exentos de caos y mejor aprovechamiento de los espacios, reduciendo el trabajo de mantenimiento, orden y limpieza.
El estilo moderno se caracteriza por ser a la vez clásico y elegante, pero versátil también, permitiendo imponer un sello diferente en cada habitación de la casa. Es tal vez un estilo menos acogedor que otros, apropiado para gente joven, dinñamica y no tanto para quien busque un ambiente familiar con niños por ejemplo, que dificultaría mantener la premisa de orden y requeriría un cuidado especial de los costosos objetos y muebles que suelen caracterizar esta decoración.
A pesar de esto, el estilo moderno es muy versátil, adaptable a diferentes gustos y en constante evolución. Solo se necesita buen gusto, criterio para realizar las combinaciones adecuadas y algo de inversión.