martes, 11 de marzo de 2014

Campanas extractoras para la cocina

Las campanas extractoras constituyen un elemento clave para evitar olores desagradables y reducir la suciedad en la cocina

Una campana extractora en la cocina no solo libera el ambiente de humo y olores desagradables, sino que además facilita la limpieza de la estancia y disminuye la temperatura en el área de los fuegos, entre otros beneficios. Los modelos disponibles combinan con distintos estilos decorativos gracias a su diseño y a los diferentes materiales con los que están elaborados. En este artículo se detalla el funcionamiento de la campana extractora, los materiales y diseños más comunes y algunas de las últimas innovaciones tecnologías aplicadas a este electrodoméstico.



Una campana extractora ya forma parte del mobiliario básico de la cocina. En las casas modernas, donde los espacios son cada vez más reducidos, este electrodoméstico resulta indispensable para mantener la limpieza y la higiene en la cocina y en los ambientes contiguos.

Estos dispositivos mejoran la calidad del ambiente en varios aspectos: eliminan los olores desagradables, bajan la temperatura para quien cocina junto al fogón, protegen las maderas del mobiliario, gracias a la reducción de calor y humedad ambientes, y facilitan la limpieza, debido a la reducción de grasa. Además, permiten colocar una fuente de iluminación específica sobre los fuegos, muy útil para quien esté allí preparando los alimentos.

Funcionamiento de las campanas extractoras

Las campanas extractoras capturan los vapores y el humo -y los consiguientes olores- producidos por la cocción de alimentos. Esto se logra gracias a un ventilador extractor que succiona el aire, lo absorbe a través de ella y lo devuelve a la atmósfera mediante dos tipos de sistemas: aspirante o de filtro.

Las campanas extractoras aspirantes requieren, para su funcionamiento, la instalación complementaria de un conducto con salida al exterior para expulsar los gases y olores del ambiente. Esta opción solo resulta válida en cocinas en las que se pueda instalar este conducto con orientación directa hacia el exterior y sin producir molestias a los vecinos.


La opción más común en las cocinas modernas son las campanas extractoras con filtro. Este sistema conduce el aire a través de un filtro de carbón que retiene las partículas de grasa y agua suspendidas en el humo y el vapor, y lo que expulsa es aire limpio. A diferencia de las campanas aspirantes, este sistema es más fácil y económico de instalar, pero necesita un recambio regular del filtro para mantener su buen funcionamiento.

Materiales y diseños de las campanas extractoras

El material más común con el que se elaboran las campanas extractoras es el acero inoxidable, debido a su alta durabilidad, resistencia al calor y fácil limpieza. No obstante, se fabrican modelos en diversos tipos de materiales que le confieren a la campana otros estilos para combinar con la decoración de la cocina.

A la variedad de metales como el cobre, el aluminio y el latón, se agregan la madera y los vidrios templados que dan a la campana distintas apariencias, desde estilos rústicos hasta los más modernos y contemporáneos.

También es posible, en ciertos casos, integrar la campana en la decoración de la cocina con una cobertura similar al material de los armarios junto a los cuales se encuentre.

Innovaciones tecnológicas aplicadas a las campanas extractoras

Las campanas extractoras más modernas incorporan numerosas innovaciones tecnológicas. Entre ellas, la posibilidad de controlarlas con un mando a distancia o la incorporación de sensores térmicos que encienden y apagan el electrodoméstico de forma automática cuando es necesario.

De todos modos, es probable que la mejora más valorada por los usuarios consista en la inclusión de un sistema de cancelación activa de ruidos, similar a la instalada en los aviones. Esta tecnología encarece el aparato, desde luego, pero permite eliminar uno de los aspectos más molestos de su uso.