jueves, 17 de abril de 2014

Aislamiento acústico: Adios a los ruidos



Los tacones que pasean por el piso de arriba, la música del bar de abajo, los coches frente al semáforo, el vecino que ensaya con la guitarra, las cañerías, el ascensor... La presencia de ruidos externos en nuestra casa puede convertirse en un serio problema, algo que terminará por afectar a nuestra vida cotidiana. Aunque en ocasiones es necesario acudir a la ley (por ejemplo, en el caso de locales de ocio como los bares) para que obliguen a los propietarios de los negocios a insonorizarlos, otras veces serán los propietarios de las viviendas quienes tendrán que acondicionarlas para amortiguar los sonidos procedentes del exterior. Afortunadamente, existen diversas soluciones que nos servirán para insonorizar nuestras casas de forma eficaz y ganar así una buena calidad de vida.



AISLAMIENTO Y ACONDICIONAMIENTO ACÚSTICO
Aunque la palabra aislamiento se emplea de forma indistinta, en realidad el aislamiento se refiere a las medidas a tomar para evitar el acceso de ruidos a las viviendas. Otra cosa es el acondicionamiento, que consiste en los sistemas empleados para impedir que los sonidos salgan de las estancias; por ejemplo, cuando acondicionamos una habitación como local de ensayo y así evitamos que la música moleste a los vecinos.
VENTANAS Y ACRISTALAMIENTOS
Los sonidos procedentes del exterior entran en muchas ocasiones a través de las ventanas. Para evitar que esto suceda, es importante colocar doble acristalamiento con cámara de aire intermedia. Una solución muy eficaz, en el caso de que la pared tenga el grosor suficiente, es colocar una doble ventana.
Para obtener buenos resultados en cuanto a aislamiento acústico (y también térmico), lo mejor es que los cristales tengan ambos un grosor mínimo de 4 mm, y a ser posible, que el cristal exterior de la ventana sea más grueso que el interior. La cámara de aire ubicada entre ambos debe tener un mínimo de 12 mm de espesor en adelante. Una ventana de 4/14/5 se considera un acristalamiento de primera calidad.
AISLAR ESTANCIAS: ¿DE DONDE VIENE EL RUIDO?
A la hora de aislar una estancia o vivienda de los ruidos exteriores, es importante saber de dónde proceden éstos. Por ejemplo, no es lo mismo atenuar los ruidos de una carretera que las pisadas de los vecinos de la planta superior.
Si los ruidos vienen del exterior, además de colocar ventanas con buen coeficiente de aislamiento (ver texto superior) podemos trasdosar las paredes de la fachada. Trasdosar es levantar por el interior de la vivienda un nuevo tabique con paneles de yeso laminado, dejando entre ambos una cámara de aire de 10 mm como mínimo que se rellena de material aislante acústico (lanas minerales, paneles multicapa... Consultar apartado “Materiales aislantes”).
Si el problema está en los inmuebles contiguos, entonces habrá que trasdosar los tabiques medianeros entre pisos. Es posible que haya que contar con la colaboración de los vecinos para que acondicionen también sus pisos; ambos propietarios saldrán ganando.
Cuando los ruidos proceden del piso superior, el techo es el punto a actuar. Los falsos techos son la solución ideal para establecer una cámara de aire, que se puede rellenar con materiales aislantes. También existen techos aislantes realizados con virutas de madera y cemento, muy ecológicos y que además de aislar, acondicionan. Si los ruidos procedentes del piso superior son ruidos de impacto (tacones, golpes, movimiento de muebles...), la única solución es conseguir que los propietarios del piso coloquen una solera aislante.
En el caso que el sonido venga del piso inferior, tendremos que aislar nuestro suelo colocando, por ejemplo, una solera seca, que después podremos revestir con el material que más nos interese (cerámica, madera, etc.).
CÓMO ACONDICIONAR DIFERENTES ESPACIOS
Cuando lo que queremos es evitar que el sonido salga de determinada estancia, tendremos que proceder a acondicionarla adecuadamente.
En ocasiones los ruidos proceden de habitaciones destinadas a máquinas o aparatos,como por ejemplo salas de máquinas de ascensores, cuartos de calderas, offices con electrodomésticos... En estos casos es posible trasdosar las paredes con paneles de yeso laminado y lana de roca (preferiblemente resistente al fuego). Para evitar vibraciones, las máquinas más ruidosas pueden instalarse sobre una solera flotante.
Si queremos acondicionar un local o estancia situado en un piso bajo para evitar que los ruidos molesten a los vecinos de inmuebles superiores, podemos colocar un techo aislante de virutas y cemento, que además puede dejarse visto (los hay en muchos colores y acabados).
Cuando se trata de acondicionar estancias cuyo nivel de ruido no es excesivo pero puede resultar molesto (por ejemplo, una habitación donde ensaye una persona con un instrumento musical, o donde se haya colocado un equipo de home-cinema), antes de hacer obras podemos intentar amortiguar el sonido colocando lienzos y cortinas gruesas en las paredes, o bien forrando paredes y techos con lámina de corcho de 5 mm de espesor mínimo.
MATERIALES AISLANTES
En el mercado de los aislantes acústicos tenemos una amplia variedad de opciones. A continuación detallaremos las más habituales para usos domésticos.
Lanas mineraleslana de vidrio y lana de roca, proceden de la fundición de minerales a altísimas temperaturas. Son las más empleadas en construcción. Se utilizan para rellenar las cámaras de aire de las paredes trasdosadas, y también en falsos techos. Sirven para aislar, pero no para acondicionar.
Corcho: es un aislante natural y ecológico. No es tan eficaz como otros materiales, pero puede servir si los ruidos no son muy intensos. También es útil para acondicionar.
Tableros aislantes: son paneles de madera (de virutas orientadas o de tipo fenólico) ecológicos, que ofrecen un alto nivel de aislamiento acústico y una total ausencia de elementos tóxicos. Sirven sobre todo para aislar.
Poliestireno: mal llamado “corcho blanco”, se presenta en paneles que se colocan en el interior de paredes trasdosadas y falsos techos. Sirven para aislar y acondicionar.
Paneles multicapa: aislantes de última generación, compuestos de varias capas, entre ellas una membrana acústica y otra de material para absorción de ruidos. Son eficaces ante ruidos aéreos, pero no ante los de impacto. Para paredes y suelos.
Techos de virutas y cemento: son placas ecológicas realizadas a base de virutas de madera y cemento Pórtland. Se presentan en forma de paneles que se colocan en un entramado de perfiles de metal. Debido a su variedad de colores y acabados pueden dejarse vistos. Sirven para acondicionar locales y evitar que comuniquen ruidos a las plantas superiores.
Soleras secas: son sistemas para colocar suelos sin obras, similares a la tabiquería en seco. Se trata de paneles de yeso laminado con aislante incorporado que se ponen sobre el suelo original de la vivienda, estableciendo una cámara de aire. Sobre la solera se puede colocar cualquier pavimento. Además de amortiguar los sonidos de las estancias inferiores, también sirven para atenuar las pisadas y los ruidos de impacto.
PRECIOS
Los precios de los distintos materiales varían mucho, dependiendo del tipo y la calidad; además, en muchos casos hay que añadir al material el precio de la mano de obra. A modo general, podemos decir que aislar y/o acondicionar una estancia de forma eficaz cuesta entre 20 y 60 €/m2,dependiendo de si escogemos materiales de calidad normal, media alta.
Es importante también saber que actualmente, el acondicionamiento acústico de los edificios debe seguir la norma NBE-CA-88.
Vía: Deco Estilo