miércoles, 20 de enero de 2016

Las azoteas comunitarias como espacios de oportunidad


¿Utiliza la azotea de su edificio?, ¿Ha pensado alguna vez en utilizarla?, ¿En compartirla con sus vecinos?, ¿En realizar alguna actividad en ella de manera comunitaria? Las azoteas de nuestros edificios, ya sean públicos o privados, son espacios de oportunidad donde poder realizar infinidad de actividades con un mínimo diseño y adecuación espacial. ¡Bueno, bonito, barato! Salgan y vean.

Las azoteas son lugares atractivos para la mayoría de la gente. Tal vez, por significar esos espacios exteriores tan preciados en las grandes ciudades, por sus connotaciones de calidad de vida, y sus funciones terapéuticas de tomar el aire y el sol, de alejarse de la polución y tener vistas.

Volver a utilizar las azoteas comunitarias de nuestros edificios muchas veces depende de su previa adecuación a nivel técnico y constructivo, en relación a cuestiones como la seguridad, la habitabilidad, la estética, la funcionalidad, la iluminación, la impermeabilización, la protección solar, las tomas de agua, la reubicación de aires acondicionados o el cálculo de las sobre cargas de usos.
Otras veces depende de cuestiones comunitarias como el hecho de permitir su uso, facilitar la llave o establecer una serie de normas de convivencia. En este sentido, las azoteas pueden ser espacios de encuentro y socialización donde establecer sinergias y relaciones vecinales, organizar proyectos y actividades comunes, llevar a cabo cuidados compartidos, comidas, reuniones, cines de verano. Espacios de ocio para los mayores y de juego para los niños….como si de una casa en el árbol se tratara.
Las azoteas permiten también realizar actividades más funcionales que permiten despejar la superficie, muchas veces limitada, de las viviendas actuales.
Es decir, lugares exteriores de extensión de la propia vivienda donde trabajar, relajarse, hacer la colada, tender la ropa o dejar las bicis.
Desde una perspectiva sostenible y ecológica, dependiendo de su diseño y tratamiento, las azoteas pueden aumentar la eficiencia energética del edificio y disminuir la polución y el ruido del medioambiente gracias a su renaturalización mediante estudios de especies vegetales, cubiertas verdes o huertos urbanos. También, permiten aprovechar los recursos naturales, como el agua de lluvia o la radiación solar. Aumentar la superficie verde en las azoteas de nuestros edificios también puede favorecer el aumento de la biodiversidad.
Con un presupuesto mínimo se pueden conseguir azoteas funcionales, agradables y en equilibrio con el medioambiente, utilizando materiales de reciclaje y soluciones “do it yourself“: mobiliario, tarimas, mesas de cultivo, toldos, iluminación, protecciones solares, protecciones visuales o huertos verticales.
Azoteas de comunidades de vecinos, de colegios, de guarderías, de residencias de gente mayor, decoworkings, de hostels, de edificios de oficinas, de centros sociales, de centros de acogida……. Azoteas para poner plantas, plantar tomates, tomar el sol, mirar el cielo, respirar, jugar, comer, leer o hacer yoga.