lunes, 18 de enero de 2016

Tribeca: Loft de estilo ecléctico con patio interior.


Los 915 metros cuadrados de este antiguo almacén en pleno centro del barrio neoyorquino de Tribeca, se han convertido en una casa elegante, donde el eclecticismo es la nota predominante y donde el cielo y las estrellas son un elemento mas de la decoración.

El edificio fue construido en 1884 y, aunque tenía su encanto, necesitaba una transformación importante si la intención era que se convirtiera en un hogar y un espacio lleno de vida. El proyecto fue realizado por Andrew Franz, una empresa fundada en 2003 que cree que “el diseño debe inspirar, incitar, complementar y celebrar nuestras vidas”, una idea que muy bien puede traducirse en un diseño que realmente destaque.
Su filosofía de encontrar soluciones simples y elegantes para las ideas complejas permitió a los arquitectos para llegar a características tales como un techo de vidrio retráctil y un patio interior hundido, ambos sirven como puntos focales para el nuevo diseño del loft almacén.

El apartamento cuenta ahora con zonas sociales grandes y abiertas que combinan elementos antiguos y nuevos en una composición armónica y fluida y donde la conexión interior-exterior es suave y ligera.
El equipo utilizó materiales modernos en combinación con los restaurados o regeneradas. Un claro ejemplo son las viejas vigas del techo que se convirtieron en peldaños y rellanos de la escalera de acero personalizada que ahora es una parte muy importante del diseño.
El área social contiene la zona de salon, cocina y comedor y un espacio de doble altura con vigas de techo, paredes de ladrillo, grandes vigas de madera y donde cuelgan lámparas de globo que añaden un toque de glamour a la decoración. Una escalera conecta esta zona con el patio interior.
El comedor está definido por una alfombra de color azul verdoso que coincide con el sofá de la sala de estar. Está amueblado con una mesa sencilla con una parte superior ovalada y un conjunto de sillas clásicas a juego. La lámpara colgante tiene un toque industrial, aunque es muy graciosa e incluso futurista en cierto sentido.
La cocina está decorada con maderas oscuras y rojos brillantes. Tres lampara doradas suspendidas, cuelgan por encima de la isla, que también funciona como un bar, y delimitan visualmente el espacio.
Es un poco moderna, un poco rústica y hasta un poco steampunk.
Además de tener, sin duda alguna, ese inconfundible aire neoyorquino, la cocina también se suma al lado ecológico de la vivienda, con electrodomésticos de bajo consumo.
Las habitaciones son acogedoras y espaciosas, con paredes de ladrillo visto, al igual que el resto de la vivienda, y grandes cristaleras que permiten la entrada de luz en ambos sentidos y amplifican el espacio. La decoración ecléctica, mezcla piezas antiguas y nuevas, diferentes texturas, acabados y materiales de una manera muy agradable.
Aunque los cuartos de baño, podría decirse que, son chic, con una cálida y agradable iluminación, características simples y elegantes y paredes texturizadas, no son la parte de la casa que mas nos apasione. Los colores oscuros aseguran un ambiente acogedor e íntimo.

El patio interior, con su techo de vidrio retráctil es sin duda, junto con la terraza de la azotea superior, la zona mas llamativa de toda la vivienda. Un lugar de paso hacia la terraza de la azotea, un espacio fresco y vibrante, poblado de plantas y muebles cómodos, un lugar ideal para la relajación disfrutando de las maravillosas vista de la ciudad de Nueva York.

Para más información visiten: Andrew Franz