domingo, 12 de febrero de 2017

Todas las ventajas de los suelos de pizarra para exterior


A pesar de los fríos que nos atenazan, de los vendavales, de las lluvias y de las ciclogénesis explosivas… la primavera está cerca. Es el momento de ir planteándonos cómo preparar y actualizar la terraza y el jardín. Así podremos tenerlos a punto en cuanto llegue el buen tiempo, y disfrutar de estas zonas más y mejor. Hoy le contamos las muchas ventajas que tienen los suelos de pizarra para exterior.

¿El suelo de su terraza está viejo y deteriorado? ¿Necesita un cambio que lo renueve y lo modernice? Pues ahora es el momento, antes de que la primavera haga su aparición y le apetezca estar al aire libre. Y por si necesita alguna idea, hoy le vamos a explicar las ventajas que tienen los suelos de pizarra para exterior. Tome nota y téngalo en cuenta a la hora de elegir.

La pizarra es una piedra natural metamórfica muy dura y compacta. Posee naturaleza laminar. Esto que parece muy complejo significa que está formada por distintas capas, que se asientan una sobre otra, con lo cual es posible dividir la pizarra en láminas.

Tiene muchas aplicaciones en construcción y arquitectura, y una de las más frecuentes es para pavimentos. Los suelos de pizarra para exterior no solo son resistentes, sino que hacen gala de una belleza muy especial. Le contamos las ventajas de esta piedra singular.


Suelos de pizarra para exterior: todo son ventajas

Lo primero que tiene que saber sobre la pizarra y sobre su uso en espacios exteriores es que es un material resistente. Es capaz de soportar de una forma formidable las condiciones a las que le somete la intemperie. Resulta muy resistente a la humedad y al agua. De hecho, es impermeable, por lo que es perfecta para bordes de piscina y zonas húmedas.

También presenta una alta capacidad aislante, lo que significa que no se altera debido a los cambios de temperatura que puedan producirse en el exterior. Permanece inalterable a las subidas y bajadas drásticas del mercurio.

Versátil y fácil de instalar

La pizarra es una buena alternativa para pavimentar cualquier espacio de exterior. No solo la terraza o la zona que rodea a la piscina. También es una opción interesante para caminos o zonas de paso de coches, como una entrada a un garaje. Soporta el tráfico rodado sin problemas, por lo que no tendrá que preocuparse de cambiar de pavimento en unas zonas y otras. Eso sí, en estos casos es conveniente que elija una pizarra de bastante grosor (deja las lajas más finas para otros espacios).

Una de las ventajas de la pizarra es que, al ser un material fácil de instalar, resulta bastante asequible desde un punto de vista económico. No le digo que se ponga usted mismo los suelos de pizarra para exterior (aunque seguro que si es un poco manitas podría hacerlo sin problemas). Sin embargo, el hecho de que se coloque de forma fácil hace que el presupuesto no se encarezca.

Otro aspecto que convierte a la pizarra en una buena alternativa es que apenas requiere mantenimiento. Esto hace que sea una buena inversión.

Una belleza original

Original donde las haya, la pizarra es igual de bella en lajas que dispuesta en losetas. Puede que en la primera versión parezca más rústica y más vanguardista en la segunda. El caso es que resulta igual de bella sea cual sea su formato de presentación.

Otro aspecto que sorprende de la apariencia de la pizarra es la gran variación que puede existir entre unos yacimientos y otros. La piedra muestra diferentes colores, que van del gris medio al negro, y una gran cantidad de matices posibles, incluyendo el verde o el color vino. También sorprende su brillo opaco, satinado, muy elegante.
Lo importante es que el modelo que elija le guste a usted, y ser capaz de entender las variaciones de matiz y tono como un rasgo de su personalidad cambiante.
Y es que la pizarra es uno de los pavimentos más bonitos y elegantes que existen, sobre todo para las zonas al aire libre. Los suelos de pizarra para exterior siempre serán una buena opción para disfrutar durante mucho tiempo de la terraza o el porche.

Vía: decoación 2.0