martes, 11 de abril de 2017

Cómo elegir colas, adhesivos y cintas adhesivas

Los adhesivos tienen múltiples usos, desde pegar, fijar sobre una base o reparar, hasta sellar y aislar, y se pueden aplicar sobre todo tipo de superficies. Algunos adhesivos son universales y valen para cualquier material y otros son específicos para lograr un agarre más especial.

¿Cuáles son las nociones básicas de los adhesivos?

- Es esencial seguir las indicaciones del fabricante respecto a las cantidades a aplicar, el tiempo de secado y las superficies en las que aplicar el adhesivo.

- Hay que elegir el adhesivo correcto para el material que se va a pegar. En caso contrario podría dañar las piezas que queremos unir o no conseguir la fijación deseada.

- Los pegamentos se diferencian en su rapidez de secado, capacidad de relleno y flexibilidad. A mayor rapidez de secado, menor tiempo de manejo y rectificación.

Para elegir el adhesivo que mejor se adapte a sus necesidades es importante que tenga estos elementos en cuenta:

1. El material sobre el que va a aplicar el adhesivo. Cada material tiene unas propiedades distintas: unos son más delicados, otros más porosos, otros requieren un adhesivo transparente o incluso flexible (para pegar tejido, cuero, goma, piel…).

2. La durabilidad y resistencia. Debe considerar cuánto peso va a soportar la unión y si va a estar expuesta a impactos, golpes o roces, cambios de temperatura, al agua, etc.

Es muy importante que cuando use pegamentos siga las recomendaciones del fabricante respecto a la cantidad que debe aplicar, la temperatura de uso y, sobre todo, el tiempo de secado.


ADHESIVOS DE MONTAJE

- Son masillas que sirven para pegar, fijar y montar todo tipo de materiales (madera, metal, cerámica, vidrio…), y prescindir de taladros.

- Los adhesivos de montaje ofrecen resistencia a la intemperie, una buena capacidad de relleno, excelente resultado en aplicaciones verticales, facilidad de limpieza.

- Hay adhesivos que sirven para todas las superficies y otros específicos para materiales como, por ejemplo, el poliestireno (material plástico) o la madera.

- La versatilidad de los adhesivos de montaje los convierte en “todoterreno” y válidos para múltiples funciones: colocar un rodapié, fijar frisos, pegar percheros, repisas, etc.

- Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de elegir el adhesivo es si se va a utilizar en zonas de exterior o en el interior de la vivienda. También existen productos que valen indistintamente para ambos lugares.

ADHESIVOS DE REPARACIÓN

Los adhesivos de reparación son soluciones para fijar y pegar todo tipo de materiales con una gran resistencia. Permiten sellar tuberías, grifos, roscas de tornillos...

Hay que prestar especial atención si son para interior o exterior. Por ejemplo para reparar los paneles de una caravana se usará un pegamento apto para exterior (muy resistente a la adhesión y a la intemperie), para reparar estufas o chimeneas existen adhesivos que soportan temperaturas extremas, etc.

Podemos clasificar los adhesivos de reparación en:

- Adhesivo instantáneo. Pegamento fluido, transparente, fuerte y rápido, que no necesita calor ni presión. No tienen apenas capacidad de relleno. Es el que se suele usar en la mayoría de los hogares para las reparaciones cotidianas.

- Barras reparadoras. Indicado para la reconstrucción de un material: relleno de agujeros, reparación de grietas o muescas en los muebles o sellado de pequeñas fugas en tuberías, son algunas de sus aplicaciones más comunes. Hay barras especializadas en la reparación y pegado de madera, metales, piedra, plástico… Esta opción permite, una vez aplicado el adhesivo, lijar y pintar sobre él para un mejor acabado.

- Adhesivo bicomponente o epoxi. Está formado por un adhesivo y un endurecedor (de ahí que se llame bicomponente), que hay que mezclar en cantidades iguales antes de aplicarlo. El uso de epoxi se recomienda para metal, vidrio, loza o cerámica, porcelana y PVC. También sirve para rellenar huecos al aplicarlo sobre una superficie rota o reparar abolladuras. Es muy resistente al agua, a la intemperie y a las altas temperaturas. Para eliminar los restos sobrantes una vez pegado, hay que aplicar disolvente.

- Existen adhesivos específicos para algunos materiales o en función de las condiciones de pegado. Aquí se incluyen los adhesivos para reparar cañerías que requieren que soporte el agua o los adhesivos para ropa que sustituyen las costuras.

CINTAS ADHESIVAS

Las cintas adhesivas sirven para embalar, fijar, aislar y proteger. Habitualmente se usa la cinta adhesiva para el montaje de piezas pesadas sin usar clavos, para la reparación de tubos de plástico, para reforzar una caja o maleta…

¿En qué casos se puede utilizar la cinta adhesiva?

- Como antideslizante. Están pensadas para colocar en superficies resbaladizas (como bañeras o platos de ducha), suelos muy lisos, pulidos o pendientes con la finalidad de evitar caídas y resbalones.

- Para señalizar zonas u objetos de seguridad.

- Embalar. En función de la superficie sobre la que se vaya a empaquetar tiene unos acabados (transparente o de color) y una resistencia de peso. Hay modelos ecológicos más respetuosos con el medio ambiente.

- Fijar. Las cintas se pueden usar a modo de bridas para juntar o unir objetos. También las cintas de doble cara permiten colgar cualquier objeto en las paredes sin necesidad de hacer agujeros con un taladro. Algunas, resistentes a la humedad, son idóneas para colocar espejos en el baño. También existen cintas para exteriores ya que se mantienen inalterables pese a los cambios de temperatura y los rayos UV.

- Aislar. La cinta adhesiva permite proteger, aislar y cubrir alambres y cables eléctricos. También están pensadas específicamente para evitar fugas como por ejemplo en la junta de los radiadores.

- Pegar. Existen cintas adhesivas imantadas que tienen una cara adhesiva y la otra magnética. Así puede imantar cualquier objeto a una superficie de metal. Destacan por su gran flexibilidad y por ofrecer una gran adherencia.

Algunas de sus utilidades son: crear imanes propios para el frigorífico o cierres imantados para carpetas, carteras; para etiquetar estanterías de acero, armarios de metal

COLAS

Este tipo de adhesivos son muy resistentes para la unión y reparación de objetos. Podrá encontrar cola de contacto, cola blanca y epoxi. La elección concreta de la cola dependerá de los materiales que se quieran pegar. Aunque existen colas universales, cada adhesivo tiene unas propiedades distintas específicas para la madera, el metal, el vidrio, etc. y lo aconsejable es utilizar la específica en cada caso.

- Cola blanca o vinílica

Es una de las más usadas; también se la conoce como cola de carpintero. Es un adhesivo muy útil, pero que no resiste la humedad ni el calor. Sirve para trabajar sobre madera para uso interior (no soporta el agua). También se usa sobre cartón, papel y otros materiales porosos.

Estos pegamentos tienen un espesor medio y gran resistencia. Aunque sea blanca, al secarse se vuelve transparente.

Sus usos más habituales son:

- En cualquier tipo de trabajo de manualidades domésticas y restauración de muebles.

- Reparación de piezas de cerámica.

- Cuando la superficie es muy grande.

- Cuando hay que pegar muchas piezas.

Para aplicar cola blanca es imprescindible que la superficie esté seca, limpia y sin astillas (en el caso de la madera). Por eso antes de empezar tiene que lijar, secar y eliminar los desperfectos si los tiene.

Para pegar dos piezas de madera se aconseja unirlas en sentido de las vetas.

Su tiempo de secado óptimo ronda las dos horas. Para poder manipular los objetos encolados hay que esperar unas 12 horas.

Si sobra cola blanca al aplicarla sobre la madera puede quitarlo con un trapo humedecido en agua. En el caso de la cerámica, bastará con retirar el sobrante con un cuchillo.

- Colas de contacto o neopreno

Se usa para el encolado de corchos, plásticos y similares, cuero, piel y para unir grandes tableros de poco grosor.

Entre sus características destaca su resistencia a altas temperaturas, al agua y permite cierta flexibilidad de las superficies pegadas.

Por el contrario, no permite correcciones tras haber pegado las piezas.

Modo de empleo: la cola se aplica a las dos superficies. Se unen, se dejan secar y se presiona una superficie contra la otra.

Si sobra cola de contacto al aplicarla sobre la madera puede quitarlo con acetona.

CLASIFICACIÓN DE LOS ADHESIVOS EN FUNCIÓN DE SU UTILIDAD

Reparar y unir

Los adhesivos de reparación son soluciones para fijar y pegar todo tipo de materiales con una gran resistencia. Permiten sellar tuberías, grifos, roscas de tornillos...

Hay que prestar especial atención si son para interior o exterior. Por ejemplo para reparar los paneles de una caravana se usará un pegamento apto para exterior (muy resistente a la adhesión y a la intemperie), para reparar estufas o chimeneas existen adhesivos que soportan temperaturas extremas, etc.

Podemos clasificar los adhesivos de reparación en:

Adhesivos para superficies rígidas: aquí se encuadra el pegamento líquido y en gel y las cintas de reparación.

- El tipo de pegamento instantáneo es fluido, transparente, fuerte, rápido y no necesita calor ni presión. No tiene apenas capacidad de relleno. Es el que se suele usar en la mayoría de los hogares para las reparaciones cotidianas.

- Por su parte, las cintas de reparación cintas son multiusos, se pueden aplicar sobre cualquier tipo de superficies. Entre sus utilidades sirve para reparar juguetes, marcos de fotos, la aspiradora, cañas de pescar, bolsas rotas, cerrar mangueras… Su facilidad de manejo lo hace indispensable para cualquier arreglo doméstico. Hay algunas impermeables, aptas para su uso exterior.

Adhesivos para superficies flexibles: para este fin sirven las cintas de reparación tales como la cinta americana, el pegamento universal y la cola de contacto.

- Las cintas sirven para embalar. En función de la superficie sobre la que se vaya a empaquetar tiene unos acabados (transparente o de color) y una resistencia de peso. Hay modelos ecológicos más respetuosos con el medio ambiente. También sirven para unir, es decir, que las cintas se pueden usar a modo de bridas para juntar o unir objetos.

- El pegamento universal es muy resistente para la unión y reparación de objetos de un modo rápido. La principal ventaja es su adaptación a cualquier tipo de superficie. Su alta resistencia a las torsiones es lo que es le permite adaptarse a zonas flexibles.

- Existen adhesivos específicos para algunos materiales o en función de las condiciones de pegado. Aquí se incluyen los adhesivos para reparar objetos que requieran soportar el agua o los adhesivos para ropa que sustituyen las costuras.

- La cola de contacto o neopreno: Se usa para el encolado de corchos, plásticos y similares, cuero, piel y para unir grandes tableros de poco grosor. Entre sus características destaca su resistencia a altas temperaturas, al agua y permite cierta flexibilidad de las superficies pegadas. Por el contrario, no permite correcciones tras haber pegado las piezas. Modo de empleo: la cola se aplica a las dos superficies. Se unen, se dejan secar y se presiona una superficie contra la otra. Si sobra cola de contacto al aplicarla sobre la madera puede quitarlo con acetona.

Rellenar y reconstruir

Para pequeños desperfectos se utiliza el adhesivo bicomponente o epoxi. Está formado por un adhesivo y un endurecedor (de ahí que se llame bicomponente), que hay que mezclar en cantidades iguales antes de aplicarlo. El uso de epoxi se recomienda para metal, vidrio, loza o cerámica, porcelana y PVC. También sirve para rellenar huecos al aplicarlo sobre una superficie rota o reparar abolladuras. Es muy resistente al agua, a la intemperie y a las altas temperaturas. Para eliminar los restos sobrantes una vez pegado, hay que aplicar disolvente.

Para grandes desperfectos se puede elegir entre barritas reparadoras o masilla de relleno. Este tipo de adhesivo sirve para la reconstrucción de cualquier material. Sus aplicaciones más comunes son para rellenar agujeros, reparar grietas o muescas en los muebles, para sellar fugas en tuberías. Hay barras y masillas especializadas en la reparación y pegado de madera, metales, piedra, plástico… Esta opción permite, una vez aplicado el adhesivo, lijar y pintar sobre él para un mejor acabado.

Fijar y montar sin clavos

Los adhesivos de montaje son masillas que sirven para fijar, pegar y montar todo tipo de materiales (madera, metal, cerámica, vidrio…), y prescindir de taladros.

Ofrecen resistencia a la intemperie, una buena capacidad de relleno, excelente resultado en aplicaciones verticales y facilidad de limpieza. Hay adhesivos que sirven para todas las superficies y otros específicos para materiales como, por ejemplo, el poliestireno (material plástico) o la madera.

Un aspecto a tener en cuenta a la hora de elegir el adhesivo es si se va a utilizar en zonas de exterior o en el interior de la vivienda. También existen productos que valen indistintamente para ambos lugares.

- Las cintas de doble cara permiten colgar cualquier objeto en las paredes (espejos, cuadros…) sin necesidad de hacer agujeros con un taladro ni usar tornillos o clavos. Algunas, resistentes a la humedad, son idóneas para colocar espejos en el baño. Habrá que elegir la cinta adecuada al peso de lo que se quiere colgar. También existen específicas para exteriores, ya que se mantienen inalterables pese a los cambios de temperatura y los rayos UV.

- Existen cintas adhesivas imantadas que tienen una cara adhesiva y la otra magnética. Así puede imantar cualquier objeto a una superficie de metal. Destacan por su gran flexibilidad y por ofrecer una gran adherencia. Algunas de sus utilidades son: crear imanes propios para el frigorífico o cierres imantados para carpetas, carteras; para etiquetar estanterías de acero, armarios de metal

- Para el resto de labores de bricolaje como montar rodapiés, objetos de madera, yeso, cemento… se puede optar o por adhesivos de montaje o por cola blanca.

La versatilidad de los adhesivos de montaje los convierte en “todoterreno” y válidos para múltiples funciones: colocar un rodapié, fijar frisos, pegar percheros, repisas, etc.

La cola blanca, también conocida como cola de carpintero, es una de las más usadas. Es un adhesivo muy útil, pero que no resiste la humedad ni el calor. Sirve para trabajar sobre madera para uso interior (no soporta el agua). También se usa sobre cartón, papel y otros materiales porosos. Estos pegamentos tienen un espesor medio y gran resistencia. Aunque sea blanca, al secarse se vuelve transparente.

Sus usos más habituales son:

- En cualquier tipo de trabajo de manualidades domésticas y restauración de muebles.

- Reparación de piezas de cerámica.

- Cuando la superficie es muy grande.

- Cuando hay que pegar muchas piezas.

Para aplicar cola blanca es imprescindible que la superficie esté seca, limpia y sin astillas (en el caso de la madera). Por eso antes de empezar tiene que lijar, secar y eliminar los desperfectos si los tiene.

Para pegar dos piezas de madera se aconseja unirlas en sentido de las vetas.

Su tiempo de secado óptimo ronda las dos horas. Para poder manipular los objetos encolados hay que esperar unas 12 horas.

Si sobra cola blanca al aplicarla sobre la madera puede quitarlo con un trapo humedecido en agua. En el caso de la cerámica, bastará con retirar el sobrante con un cuchillo.

Existen otros adhesivos que tienen otras funciones

Las cintas adhesivas ya hemos visto que sirven para embalar, fijar, aislar y proteger. Habitualmente se usa la cinta adhesiva para el montaje de piezas pesadas sin usar clavos, para la reparación de tubos de plástico, para reforzar una caja o maleta, pero también se puede usar:

- Como antideslizante. Están pensadas para colocar en superficies resbaladizas (como bañeras o platos de ducha), suelos muy lisos, pulidos o pendientes con la finalidad de evitar caídas y resbalones.

- Como aislante. La cinta adhesiva permite proteger, aislar y cubrir alambres y cables eléctricos. También están pensadas específicamente para evitar fugas como por ejemplo en la junta de los radiadores.

​- Para señalizar zonas u objetos de seguridad.

Vía: Leroy Merlin