miércoles, 14 de junio de 2017

Suelos de exterior

Resistentes a la intemperie, decorativos y funcionales, los suelos de exterior le permiten revestir una zona de paso en el jardín, las entradas y accesos a la vivienda, el espacio situado alrededor de la piscina… Tiene diversas soluciones en función del uso, las prestaciones y sus gustos.

En resumen

Puede elegir entre diversos materiales: madera, cerámica, vinilo, piedra natural o microcemento.
Todos los suelos de exterior precisan una base compacta y lisa.
La madera de pino y exótica necesita que le apliquemos un tratamiento protector dos veces al año.

Tipos de suelo de exterior

Madera. Dentro de los suelos de madera distinguimos:

Madera de pino. Las baldosas o lamas de madera de pino son la opción más económica. En muchos casos incluyen un tratamiento de autoclave, un proceso químico para protegerla de los hongos, termitas e insectos. Para un adecuado mantenimiento es aconsejable aplicarle un protector específico dos veces al año.
Madera tropical (Ipé, bangkirai, Pucté, Santa María…). Más densas, duras y resistentes que la madera de pino, requieren también un tratamiento protector, al menos una vez al año.
Composite. El composite es una mezcla de fibras de madera y resinas plásticas (pueden ser de PVC o de Polietileno de Alta o Baja densidad). Tiene el aspecto cálido y decorativo de la madera y las ventajas de un suelo plástico, ya que tiene una resistencia muy alta a los hongos, termitas y otros insectos que atacan a la madera. Es antideslizante gracias a sus ranuras superficiales e idóneo para colocarlo a los pies de una ducha exterior o alrededor de una piscina, ya que es muy resistente a la humedad y al cloro.
Piedra natural
Si busca un suelo de piedra natural le recomendamos la pizarra y la cuarcita.
Pizarra. Resistente y duradera, gracias a su impermeabilidad y a su propiedad aislante es una buena opción para exteriores y bordes de piscina.
Cuarcitas. Muy resistentes a los cambios de temperatura, las podemos encontrar en varios colores y texturas (lisa o rugosa).
Losetas vinílicas
Puede ser de caucho o de plástico.
Caucho. Gran resistencia climatológica, es una buena opción para el exterior y para las zonas con niños por su carácter antideslizante y de amortiguación de impactos.
Plástico. Aísla del agua y del frío. Fácil instalación por ensamblaje.
Suelos de resina
Los suelos de resina son una solución resistente, fácil de instalar y que no requiere mantenimiento para acondicionar su terraza, jardín, porche… Disponibles en diferentes acabados para sumar el valor decorativo a sus prestaciones.
Ventajas de los suelos de resina
Resistente al agua, a la humedad y a los rayos UV del sol.
Antifúngico (evita el ataque y la proliferación de hongos).
No requiere tratamiento previo ni apenas mantenimiento.
Antideslizante.
Fácil instalación gracias a su sistema de clic o machihembrado, que no precisa tornillos ni herramientas ni ningún tipo de masilla o adhesivo.

Suelos de mínimo espesor y sin juntas, recomendado para obras de restauración, rehabilitación o reformas. Se puede aplicar directamente sobre sobre superficies como cerámica, mármol, porcelana y barro.

Cómo instalar suelo de madera

Antes de instalar el suelo de madera debe prever una inclinación de 1 cm cada 2 m para la evacuación del agua y tener en cuenta el terreno sobre el que los vaya a colocar:

Suelos de hormigón. Deben ser planos y lisos.

Suelos cerámicos. Tenemos que retirar las piezas o colocarlo directamente si las baldosas o lamas cuentan con una base plástica. Para los de madera es necesario colocar travesaños sobre una capa de arena de 5 cm de grosor y una malla antihierba.

Además, antes de colocar el composite debe dejarlo en el exterior durante 48 horas, sobre una superficie lisa y plana protegida de los rayos del sol para que las baldosas y lamas se aclimaten al frío y a la humedad. 

Mantenimiento del suelo de exterior

Todos los tipos de suelo de madera deben fregarse habitualmente con agua y jabón neutro.

Las maderas de pino y exóticas deben tratarse con productos específicos dos veces al año. Sobre el suelo de madera no utilice un limpiador de alta presión.

En el caso del microcemento se recomienda aplicar un sellador al agua una vez cada cuatro meses con una fregona exclusiva para esta tarea.

Vía: Leroy Merlin