jueves, 15 de mayo de 2014

Grietas

Se denomina Grieta a la rotura que alcanza todo el espesor del elemento constructivo, dejándole inútil para su posible función estructural, y debilitado para la de envoltura, resultando partido en dos.
Puede aparecer en cualquier elemento estructural o de cerramiento: pilares, vigas, muros, forjados, tabiques, etc.


Las grietas son motivadas principalmente por:
Movimientos del suelo cuyo desplazamiento afecte a los cimientos
Reparto defectuoso de las cargas o sobrecargas no previstas
Apertura de nuevos huecos en las fachadas
Variaciones térmicas e higrométricas que dañen la cohesión de los materiales portantes y causen desmoronamiento en los elementos soportados
Erosión y envejecimiento prematuro ocasionados por la acción de agentes atmosféricos
Prevención
Para evitar agrietamiento en los revocos, puede interponerse entre el soporte y la capa de mortero, una fina malla de material imputrescible y no oxidable, capaz de resistir sin alterarse la alcanilidad del cemento, para formar una armadura ligera que dará mayor cohesión a la masa y amortiguará los efectos de la retracción, hasta el punto que evitará al secar, la fisuración, el cuarteado y el agrietamiento de la masa.
Asimismo la utilización de morteros hidrófugos reduce notablemente la intensidad de la contracción al mismo tiempo que impide la penetración del agua.
Diagnóstico
Se deberá valorar si la grieta afecta a la integridad estructural del edificio o bien carece de importancia.
Será conveniente establecer la naturaleza de la lesión y su alcance, para luego determinar las medidas que deben tomarse para solucionar el problema planteado.
Los motivos causantes suelen deberse a:
Errores iniciales de cálculo
Deficiencias en los materiales empleados
Fallos en los sistemas constructivos utilizados.
Tratamiento
Se procederá a tapar las grietas visibles por medio de una masilla tapagrietas, a base de una dispersión de resinas acrílicas, o de otro producto adecuado. El taponamiento se efectuará con una rasqueta o espátula, herramienta que se utiliza igualmente para ensanchar la hendidura cuando es demasiado estrecha, considerándose como tal cuando no supera los 0,6 mm, lo que dificultaría la operación de rellenarla.
Al cabo de cierto tiempo de haber aplicado la masilla especial, es recomendable repasar el remiendo con un nuevo enmasillado, rematando el trabajo con cualquier producto protector para fachadas.